MUERTO DURANTE 60 MINUTOS ¡REVIVIO!

Un pibe yanqui de 2 años revivió luego de que su corazón estuviese detenido durante 60 miuntos. La criatura había quedado sumergida largo rato en agua congelada.


Cuando la madre de Gore Otteson vio a su hijo de dos años de edad boca abajo bajo el agua, creyó que moriría. El pequeño norteamericano estuvo sumergido durante 25 minutos en el agua congelada y, aunque la familia y los médicos trataron de reanimar al niño, sus posibilidades de supervivencia eran de menos de un uno por ciento.

Sin embargo, aunque el corazón del bebé dejó de latir durante casi una hora, no sólo ha sobrevivido, sino que goza de buena salud.

Según publica el periódico The Daily Mail, los médicos creen que un reflejo que permite a mamíferos como las focas y los delfines permanecer bajo el agua durante mucho tiempo le ayudó a vivir. El agua fría ralentiza el ritmo del corazón, especialmente en los niños, creando una especie de hibernación.

El doctor Roger Sherman, el médico de urgencias que lo trató, cree que "lo que le ha pasado es algo fascinante".

El valle donde se desarrolló el drama, en Gunnison, Colorado, es uno de los lugares más fríos en EEUU. Las temperaturas bajan a 2 grados por la noche, incluso en verano. La temperatura media del río Gunnison es de entre 2 y 8 grados.

Gore estaba de vacaciones en la casa de la familia en las Montañas Rocosas, cuando ocurrió el desastre. Su madre Amy, de 38 años, estaba sacando del baño a sus dos hijos mayores, Ryan, de 5, y Kirk, de 4, antes de cenar.

Su marido, Dave, de 41 años, había regresado a trabajar a Denver ese día, y ella se había quedado en la cabaña, que ha pertenecido a su familia desde 1980, con los pequeños. Mientras ella estaba ocupada con los otros niños, Gore salió por la puerta de atrás.

Cuando Amy se dio cuenta de que había desaparecido, comenzó a llamarle. Otros 20 miembros de la familia, que estaban alojados en cabañas cercanas, se unieron a la búsqueda. Pasaron 20 minutos antes de que su primo David viera el cuerpo de Gore atrapado debajo de un tronco en una zanja de riego, cerca del río.

El padre de Amy, un cirujano ortopédico jubilado, y su prima Suzanne, una enfermera, iniciaron de inmediato la reanimación. Se piensa que estos esfuerzos fueron vitales para asegurar su supervivencia. Cuando los paramédicos llegaron, el niño fue llevado en helicóptero al Children's Hospital, en Denver, donde su corazón volvió a latir.

fuente: cronica

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